jueves, 27 de junio de 2013

Ender en el exilio (Orson Scott Card)

Aunque Orson Scott Card nos había deleitado con una magnífica trilogía después de su magistral El juego de Ender, para celebrar el 25º aniversario de su obra más conocida decidió publicar una nueva entrega, situada entre El juego y la trilogía posterior. Es decir, inserta una segunda parte entre el resto de libros de la saga. Desde que me enteré que salía, tenía muchas ganas de atacarlo, ¡así que ya tocaba!

Título: Ender en el exilio
Autor: Orson Scott Card
Título original: Ender in exile



Ender en el exilio ocurre unos cincuenta años después de lo narrado en El juego de Ender y 2650 antes de La voz de los Muertos, y enlaza también con la serie La sombra de Ender, gracias a  un uso inteligente de los efectos relativistas.
Ender Wiggin, tras vencer a los insectores y dejar la Escuela de Batalla, parte a la búsqueda del planeta en el que se habían reunido las Reinas Colmena de los insectores para intentar entender por qué se hallaban todas en un único planeta, lo que hacía a su especia extraordinariamente vulnerable.
Ender recala en la Colonia Ganges, fundada por Aquiles. Pero el comandante de la nave que lo lleva desea convertirse en el poder en la sombra detrás de Ender o, cuando menos, enviar a éste de nuevo a la Tierra para quedarse con el poder.
Ender ve venir el golpe y lo previene, ya que sigue siendo un excepcional estratega.
Tras veinticinco años de éxito, llega al fin la tan esperada continuación de El juego de Ender, una de las novelas más famosas de la moderna ciencia ficción.”

El resumen de la contraportada es horrendo, pero sí que da una idea general. En El juego de Ender conocíamos al Ender niño que aprendía a luchar contra los insectores y en La voz de los muertos nos encontrábamos con un Ender ya adulto, buscando redención tras las guerras. Nos faltaba parte de la historia, ¿qué le ocurre al Ender adolescente antes de llegar a la colonia Lusitania? Para llenar este vacío surge Ender en el exilio,  que se sitúa inicialmente de manera simultánea a la saga de Bean y La sombra, aunque pronto la deja atrás siguiendo los pasos de Ender.

Evidentemente, no es una obra maestra como su predecesora, pero sí una buena novela de ciencia-ficción, con las intrigas, conspiraciones y luchas por el poder marca de la casa, junto con una gran calidad en la construcción de los personajes y una prosa muy sencilla pero a la vez muy profunda y bien escogida.

Se puede dividir en tres partes bien diferenciadas:
-           En la primera se te novelizan los hechos que provocan el exilio de Ender. Se  habían relatado en otros libros, pero en ningún momento se había profundizado en ellos, simplemente pasaban. Ahora se te explican en detalle. La situación sociopolítica y el efecto que el “arma Ender” tendría en la Tierra están perfectamente explicados y te meten bien en  situación para que puedas comprender todas las motivaciones de cada uno de los personajes.
-           Luego se nos cuenta el viaje a la colonia Shakespeare y los sucesos que ocurren una vez Ender llega. Como “compensación” por su exilio forzado, es nombrado Gobernador, algo con lo que Quincy Morgan, el comandante de la nave, no parece estar de acuerdo. Durante el viaje, Ender se verá obligado a defender su posición contra las ambiciones de Morgan. Card aprovecha esta disputa para reflexionar sobre las cualidades de un líder, la legitimidad con que uno puede pretender tener la autoridad y qué hacer en caso de conflicto por el poder cuando no hay con que basarlo-el gobierno de la humanidad se encuentra en la Tierra, a 40 años/luz de distancia-.
-           Finalmente, Ender llega a la colonia Ganges, dónde otra vez se encuentra inmerso en una disputa por el poder. En este caso entre Virlomi, antigua dictadora en la Tierra y legítima gobernante de la colonia, y Randall Firth, el más capaz y el mejor dotado para gobernar de todos los humanos del planeta.

En todo momento la trama está muy bien hilvanada, el planteamiento de la situación está muy logrado y el posterior desarrollo mantiene buenos niveles de tensión y ritmo. La trascendencia de los hechos es obviamente inferior a El juego de Ender, pero esto no impide que las luchas por el poder y las reflexiones éticas tengan su gracia. Como siempre en Card, las situaciones y los clímax de tensión están muy bien conseguidos y trabajados, todas las puntadas tienen hilo, los personajes están muy bien construidos  y los diálogos son agradablemente punzantes y certeros.

No obstante, se pueden encontrar dos inconvenientes obvios con la última parte del libro, que entra además en conflicto con el resumen de la contraportada. El principal inconveniente que veo al leer este libro es que todo lo que ocurre en la colonia Ganges está muy relacionado con el final de La sombra del Gigante y se requiere haber leído toda la saga de Bean para pillar todo lo que ocurre. Si no te lo has leído, la cosa pierde. Principalmente porque te chafan el final. 
Además, está el problema de la longitud de los fragmentos: mientras vas leyendo el libro, ves que Card dedica mucho tiempo a disponer las motivaciones de la marcha hacia Shakespeare, dejando caer que habrá un posterior viaje a Ganges -preparando el terreno-, es decir, da la idea de que la estancia en Shakespeare durará poco y se viajará pronto a Ganges. Cuando ves que tanto el viaje como los sucesos en Shakespeare empiezan a ocupar páginas y páginas -muy interesantes, eso sí-  y el libro se va quedando sin espacio, te viene la idea de que quizás lo de Ganges se reserva para una segunda entrega. Sin embargo, a ochenta páginas del final, se da carpetazo a Shakespeare y se despacha Ganges en un pim pam. No es que remate mal la historia, pero sí que deja cierta sensación de apelonotamiento. Como si, de repente, se hubiera quedado sin espacio en el libro y se hubiera puesto a recortar. La única explicación que le encuentro es que la historia fuera a estar situada  inicialmente en Ganges, pero que luego el resto de la historia le “creciera” y se viera obligado a quitar espacio, sin que el editor le permitiera ampliar páginas.  

Como es habitual en Card, la historia se sustenta en unos personajes muy trabajados, complejos y realistas. Despliegan una profundidad inusual que da mucho valor a lo que ocurre, incluso en los momentos más nimios consiguen que te impliques y quieras saber más.

Tal como ocurría en El juego de Ender, el protagonismo recae en la figura de Andrew “Ender” Wiggum, el genio de la estrategia, criado para ser el mejor general que puede dar la humanidad. En El juego de Ender contemplábamos como el alma de Ender se iba destruyendo a medida que avanzaba su entrenamiento, ahora Ender se enfrenta a algo para lo que su adiestramiento no le ha preparado: la vida como civil. Card lo obliga a transitar por un duro camino. Ha regresado de la guerra sin heridas aparentes, pero está roto y vacío por dentro. Se debate continuamente entre sentimientos de vergüenza y culpa por haber aniquilado y destruido a miles de millones de seres pensantes (una especie entera), pesadillas recordando todo lo ocurrido, auto-flagelación por haber fallado a todos aquellos hombres a su cargo que murieron en las batallas… En todo momento parece intentar levantar la cabeza y salir adelante, pero no se ve capaz, no es capaz de encontrar un simple motivo por el cual él merezca vivir. Convierte el resto de su existencia en una vida torturada en que intenta todo el rato compensar a los vivos por los errores del pasado, dedicándose a buscar lo mejor para la humanidad.

Ni siquiera la presencia de su hermana Valentine le permite levantar el ánimo. Tan vital y animosa como siempre y deseosa de ayudar a todo el mundo, no puede evitar sentir frustración al enfrentarse a la vastedad del dolor de su hermano, ya que es justo el único que tiene capacidad para rechazar su ayuda. Su papel se acaba convirtiendo en el de una conciencia para Ender, ya que nuestro héroe se encuentra tan devastado que parece perder el sentido de la realidad en algunos momentos.

El tercer personaje con más protagonismo es el almirante Quincy Morgan, un militar especializado en medrar en tiempos de paz que ha encontrado en la juventud de Ender un punto de apoyo para cumplir sus ambiciones y llegar al cargo de Gobernador, honor del que siempre se ha considerado merecedor. A lo largo del viaje, Ender y él van tejiendo sus redes para capturar su presa y conseguir el premio gordo. Aunque astuto y taimado, es un simple aficionado en comparación con los Wiggum, lo que no le impedirá luchar con todas sus fuerzas por el poder.

El libro destaca por su sencillez y su buen ritmo mientras se permite reflexionar sobre temas éticos importantes. Entra muy bien e invita a seguir leyendo, atrapado por el inmenso carisma de Ender. Toda la novela en sí constituye un pegamento que contribuye a cohesionar y añadir multitud de detalles que habían quedado colgados y olvidados dentro de las diferentes sagas. Por ello se convierte en indispensable para cualquier fan de estas historias. No obstante, requiere de haber leído anteriormente las sagas de Ender y de Bean y se ve lastrado por un final apresurado que desmerece el resto del libro.

Nota: 8
Nota anobii: 4/5

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