sábado, 10 de septiembre de 2011

Noche en el museo


En Nueva York, el soñador, bienintencionado y desastroso padre de familia Larry -jo, últimamente todos los protas son así- se encuentra ante su última oportunidad. Debe conservar su recién conseguido trabajo como guardia nocturno en el imponente Museo de Historia Natural si quiere seguir viendo a su hijo. El trabajo que toma como un suplicio se torna pronto una delirante tortura al comprobar que por la noche todas las estatuas de cera del museo cobran vida y empiezan a hacer trastadas entre los muros del museo. ¿Qué es lo que ocasiona este divertido caos?

La premisa inicial de esta comedia es ciertamente imaginativa. Su planteamiento inicial hará las delicias de los pequeños y los no tan  pequeños. A diferencia de muchas comedias actuales de humor socarrón y de mal gusto, la película derrocha simpatía. Humor fácil, simple e idóneo para pasar un rato sin exigencias.

ACTORES: Ben Stiller es el amo de toda la acción. El personaje a interpretar es tan histriónico como siempre, con su arsenal inacabable de pantomimas y en esta delirante aventura hace su papel tan entretenido como siempre. Sin embargo, el resto del prometedor elenco (Robin Williams, Gervais, Owen Wilson…) realiza papeles bastante pasables. Con algo más de implicación o un director que los aproveche mínimamente, la cosa habría quedado mejor.

DIRECTOR: Recién casados, Doce en casa, La pantera rosa (la nueva con Steve Martin)... Son algunos de los títulos dirigidos por el realizador que nos ocupa, Shawn Levy. Noche en el museo también lleva su firma, y lo mejor que se puede decir de ella es que es divertida, no aburre demasiado y retoma el espíritu fantástico de las comedias de antaño, donde todo lo inimaginable podía suceder. Los efectos especiales están bien hechos y están al servicio de la película (y no al revés), lo cual es de agradecer. Después de un inicio ñoño y tonto, las escenas iniciales del museo donde las cosas empiezan a animarse están muy bien conseguidas. Los quince minutos en que un Stiller alucinado empieza a ver como todas las estatuas cobran vida son divertidamente delirantes. Lamentablemente, al pasar de ahí decae la cosa y se transforma en una serie de chistes más o menos engarzados con poco sentido. Hay historias que aparecen un poco porque sí, escenas que parecen inacabadas y una serie de comediantes de talento muy desperdiciados. La aparición del faraón y el posterior desenlace de la película es un cúmulo de tópicos más o menos manidos que podrían estar bastante mejor hechos. Pero Stiller sigue haciendo gracias y no se puede olvidar que es una película que simplemente busca entretener.

GUIÓN: Aparte de tener un director con poco talento, es en el guión donde la película tiene su mayor fallo. Una vez planteada la situación inicial (bastante bien, por cierto), la película no acierta a tener un argumento mínimamente sólido que explique o sirva de excusa para todo lo que va a venir luego (y queda 1h de peli). El ritmo desaparece, la película se llena de incoherencias y se dedica más tiempo a repetir gags -que siguen siendo graciosos- que a crear nuevos.
Como película, me recuerda mucho a “Jumanji”, que es una de esas fantásticas comedias fantásticas con un planteamiento original y espectacular, que sirven de delicioso camino a la fantasía y te hacen estar un par de horas riendo delante de la pantalla. El conjunto es muy inferior, la historia es casi inexistente y la dirección es pobre en el mejor de los casos. Se ven los mimbres de un tierno canto a la imaginación, con un brillante inicio pero con un guión que se queda en el planteamiento, la incompetencia del director le impide pasar de ahí, dando la sensación de que se podría haber hecho mucho mejor.
  
Sin embargo, la factura visual de la película, la originalidad del planteamiento y unos cuantos buenos gags descacharrantes hacen que la película inesperadamente funcione. En el caso de tener una tarde tonta con ganas de apagar el cerebro, es un perfecto medio para pasar una hora y media echando unas risas fáciles.

Nota: 4
Nota filmaffinity: 5.3

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